Agua micelar: el multiusos perfecto

Es muy probable que el tocador de tu baño esté repleto de botecitos que utilizas para el cuidado de la piel de tu cara: Limpiadores, tónicos, hidratantes, desmaquillantes, protectores, refrescantes, etc

Pero, desde hace unos pocos años, ha resurgido con fuerza un producto multiusos que se puso de moda en los años 90, aunque su origen es mucho anterior: el agua micelar

Este artículo dermofarmacéutico se hizo muy popular hace algo más de un siglo entre las mujeres francesas, antes de que el agua del grifo fuese accesible a todos los hogares.   

¿Qué es el agua micelar?

El agua micelar es un limpiador facial. Sus principales ingredientes son: 

  • Agua tratada o purificada. 
  • Partículas tensioactivas o surfactantes, que eliminan la tensión superficial de la piel. 

Estas sustancias tensioactivas se llaman micelas y son la base sobre la que se formula el agua micelar. 

Las micelas son agrupaciones de moléculas con una estructura circular que unen dos polos aparentemente opuestos. Mientras uno de los polos es soluble en agua (hidrófilo), el otro se encarga de atraer a las grasas que son incompatibles con el agua (lipófilo).

La función principal de las micelas es atraer las impurezas, como las grasas excedentes que fabrican las glándulas sebáceas para lubricar la piel.

Gracias a su estructura bipolar, las micelas por un lado atraen el agua y por el otro la repelen. Así, son capaces de “seleccionar” solamente las partículas de grasa (atracción) y después evacuarlas (repulsión) y eliminarlas sin afectar a la hidratación de la piel. 

Otra de las grandes ventajas que tienen las micelas es que no solamente eliminan esa grasa excedente, sino que también desechan otras impurezas que se van acumulando en nuestro día a día, como la suciedad, la contaminación e incluso restos de maquillaje y cremas antiarrugas. 

Lecturas recomendadas

Soluciones a los granos y sarpullidos (maskné) por llevar mascarilla

Para ir a la compra, para pasear, para desplazarte... La mascarilla ha pasado a ser un complemento indispensable en nues…

Xerosis: qué es, causas y soluciones

Puede que no hayas oído hablar de ello, pero lo cierto es que se trata de un problema muy común entre la población es…

Alergia al frío: síntomas y soluciones

Con la llegada de las temperaturas más frías, muchas personas sufren una serie de problemas que, a pesar de no ser gra…

El agua micelar se hizo muy popular hace algo más de un siglo entre las mujeres francesas, antes de que el agua del grifo fuese accesible a todos los hogares.


Funciones del agua micelar

Para muchas personas este producto tiene un gran valor porque realiza diferentes funciones al mismo tiempo: 

  • Limpiadora. Para el maquillaje, el lápiz de labios, las máscaras waterproof, el exceso de secreción sebácea e incluso el sudor. El agua micelar puede aplicarse en un amplio rango de casos, e incluso es un gran aliado contra el acné.. Además, al no tener una base oleica, no añade sebo en la piel acnéica, manteniéndola libre de impurezas y facilitando que se seque, lo que favorece su posterior curación.
  • Tonificadora. El agua micelar mantiene la piel cómoda y elástica. Refresca y protege el PH de la piel de forma natural.
  • Hidratante. El agua micelar actúa como un emulsionante gracias a la acción de las micelas y el agua purificada, por lo que respeta y protege la hidratación de la piel. Además, como no lleva ni alcoholes ni parabenos, es especialmente aconsejable para pieles irritadas. Una vez aplicada no será necesario usar leche hidratante. 

Beneficios del agua micelar

El agua micelar es un producto dermofarmacéutico único por diferentes motivos:. 

  • Es un producto multiusos: limpia eliminando el maquillaje y las impurezas, tonifica e hidrata sin necesidad de aclarar la cara después de aplicarla.
  • Permite ganar tiempo en la rutina de aseo diaria. Al no tener que aplicar otros productos después de usarla, cada día ganas unos minutos más de tiempo para dedicarlos a otras actividades.
  • No tiene inconvenientes como pueden tener otros productos. Los jabones pueden dejar un residuo alcalino. Las leches limpiadoras pueden dejar un rastro ligeramente graso. Los geles pueden resecar la piel. El agua micelar no tiene ninguna de estas incomodidades.
  • Es más económica. Al realizar varias funciones a la vez, no solamente ganarás tiempo, sino que también te permitirá ahorrar más.

Agua micelar
Sorpréndete con el poder limpiador y tonificante del agua micelar, y que quitar el maquillaje sea el mejor tratamiento para tu piel.

Modo de empleo

Puedes aplicar el agua micelar sobre tu rostro a cualquier hora, pero dos veces al día es suficiente. Nosotros te aconsejamos que la apliques al despertar y la añadas a tu rutina antes de  acostarte por la noche.

A primera hora de la mañana te ayudará a eliminar los restos de sebo que se hayan acumulado en tu cara durante el descanso nocturno. Al final del día, puedes usarla como desmaquillante único e hidratante para que las células cutáneas recuperen su hidratación. 

Veamos cómo se usa el agua micelar: 

  1. Coge un disco de algodón, empápalo de agua micelar y pósalo sobre la cara. 
  2. No arrastres el disco ni lo frotes por la cara. La clave es que des pequeños toquecitos con movimientos circulares y lo retires con suavidad. Así conseguirás que las micelas tengan tiempo de actuar y retirar la suciedad con eficacia. 
  3. Realiza estos toquecitos en toda la superficie, especialmente en la zona T de tu cara. 
  4. No seques ni aclares tu rostro. No es necesario. 

Antes de someterte a cualquier tratamiento para el cuidado de tu cara, recuerda que es conveniente consultar con tu dermatólogo de confianza para saber cuál sería el tratamiento más adecuado. Recuerda, además, que el consejo farmacéutico puede ser de gran ayuda para que encuentres los mejores productos.   

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *