5 ansiolíticos naturales

Vivimos en un estado de tensión permanente a causa de la pandemia y sus consecuencias, por lo que necesitamos desarrollar estrategias de autocuidado de la salud mental a largo plazo.

En la naturaleza existen una amplia variedad de plantas medicinales que tienen efectos relajantes. Incluso algunas personas consideran que el sencillo proceso de prepararse un té es en sí mismo un acto que calma.

De entre todos los ansiolíticos que podemos encontrar en la naturaleza hemos escogido plantas y compuestos orgánicos que, al no tener efectos secundarios, son excelentes remedios caseros para rebajar la ansiedad. Sin embargo, cabe recordar que no son alternativa ni sustituyen a un tratamiento médico.

La valeriana

La valeriana es una planta perenne: es decir, que vive durante más de dos años. Su tallo es muy variable, pues mientras en algunos casos solo mide 20cm., a veces puede superar el metro de altura. Su uso como hierba medicinal se remonta a la Grecia antigua y al Imperio romano.

Esta planta está considerada como uno de los mejores ansiolíticos naturales. Usada para equilibrar el sistema nervioso, tiene las siguientes propiedades:

  • Tiene efecto sedante y relajante.
  • Ayuda a conciliar el sueño.
  • Actúa como antiespasmódico.
  • Regula las alteraciones menopáusicas.

Aunque parece inofensiva, cada organismo reacciona de forma diferente a la valeriana, por lo que conviene, entre los que toman algún tipo de medicación, consultar primero con su médico de cabecera para saber si se recomienda su consumo y en qué dosis.

La tila

La tila o té de tilo es una infusión que se hace con el fruto en forma de flor de algunas de las especies del género tilia.

Esta planta puede consumirse de dos maneras: como un té en forma de infusión, o bien realizando un baño de inmersión en agua con esta hierba.

Sea cuál sea la forma en que decidamos consumirla, la tila tiene un efecto calmante casi inmediato sobre los sistemas nervioso y circulatorio. Considerada además un excelente relajante muscular, un baño con toques de tila puede ayudar a recuperarnos después de realizar ejercicio físico.

Debido a su efecto calmante, también puede beberse como tratamiento complementario a la medicación en los casos de presión arterial alta.

La manzanilla

La manzanilla es una infusión muy conocida en toda Europa y, por lo tanto, fácil de encontrar en farmacias.

Es muy posible que la hayas tomado en más de una ocasión después de haber comido en exceso. Muy concurrida en las sobremesas de los domingos y las grandes fiestas familiares, la manzanilla es un excelente antiespasmódico, lo que permite la relajación de los músculos abdominales, elimina las flatulencias y reduce la inflamación de los órganos del aparato digestivo.

Más allá de su uso ante los dolores de barriga, también tiene efectos ansiolíticos como la valeriana y la tila porque ayuda a que el cuerpo descanse facilitando su reposo.

La rhodiola rosea

Esta planta crece en las regiones más frías del hemisferio norte, desde el Ártico hasta las zonas montañosas de más difícil acceso, como el Himalaya, las Montañas Rocosas o los Alpes.

Comúnmente llamada rodiola, se la considera una planta adaptógaena porque actúa regulando las funciones fisiológicas de nuestro organismo cuando es necesario. Cuando una situación de estrés no prevista desata la producción de cortisol, este tipo de plantas son capaces de ayudarnos en la adaptación a esta nueva situación equilibrando el organismo.

La rodiola ayuda a reducir el estrés físico y mental manteniendo la vitalidad, facilitando el funcionamiento de normal del sistema nervioso y ayudando a disminuir el cansancio y la fatiga.

El triptófano

Aunque no es una planta, debido a sus propiedades, el triptófano ocupa su propio lugar como ansiolítico natural. Tampoco se consume en forma de infusión. Se trata de un aminoácido esencial en la alimentación humana y uno de los veinte incluidos en el código genético.

Este compuesto esencial para la vida está presente en varios alimentos y contribuye a producir mayor cantidad de serotonina, una hormona que equilibra el estado de ánimo.

Los principales alimentos donde podemos encontrar triptófano son:

  • Las carnes blancas como el pavo y el pollo.
  • El pescado azul.
  • La yema de huevo.
  • Frutas como la banana, la piña y las ciruelas.
  • Los frutos secos.
  • Algunas algas, como la espirulina.

Como en el caso de la valeriana, el consumo de alimentos ricos en triptófano ayuda a mejorar la calidad del sueño y alivia los trastornos del estado de ánimo.

Todos estos ansiolíticos naturales tienen una gran variedad de beneficios, como por ejemplo que son fáciles de conseguir, tienen un precio bajo y desprenden un gusto agradable que evita la necesidad de agregar aditivos, como el azúcar, para endulzarlos.

Resulta conveniente incluir estos remedios caseros dentro de nuestro consumo habitual porque no tienen efectos secundarios, aunque es conveniente consultar con el médico de cabecera en caso de duda. Recuerda, además, que el consejo farmacéutico puede ser de gran ayuda para que encuentres los mejores productos.

Vivimos en un estado de tensión permanente a causa de la pandemia y sus consecuencias, por lo que necesitamos desarrollar estrategias de autocuidado de la salud mental a largo plazo.

En la naturaleza existen una amplia variedad de plantas medicinales que tienen efectos relajantes. Incluso algunas personas consideran que el sencillo proceso de prepararse un té es en sí mismo un acto que calma.

De entre todos los ansiolíticos que podemos encontrar en la naturaleza hemos escogido plantas y compuestos orgánicos que, al no tener efectos secundarios, son excelentes remedios caseros para rebajar la ansiedad. Sin embargo, cabe recordar que no son alternativa ni sustituyen a un tratamiento médico.

La valeriana

La valeriana es una planta perenne: es decir, que vive durante más de dos años. Su tallo es muy variable, pues mientras en algunos casos solo mide 20cm., a veces puede superar el metro de altura. Su uso como hierba medicinal se remonta a la Grecia antigua y al Imperio romano.

Esta planta está considerada como uno de los mejores ansiolíticos naturales. Usada para equilibrar el sistema nervioso, tiene las siguientes propiedades:

  • Tiene efecto sedante y relajante.
  • Ayuda a conciliar el sueño.
  • Actúa como antiespasmódico.
  • Regula las alteraciones menopáusicas.

Aunque parece inofensiva, cada organismo reacciona de forma diferente a la valeriana, por lo que conviene, entre los que toman algún tipo de medicación, consultar primero con su médico de cabecera para saber si se recomienda su consumo y en qué dosis.

La tila

La tila o té de tilo es una infusión que se hace con el fruto en forma de flor de algunas de las especies del género tilia.

Esta planta puede consumirse de dos maneras: como un té en forma de infusión, o bien realizando un baño de inmersión en agua con esta hierba.

Sea cuál sea la forma en que decidamos consumirla, la tila tiene un efecto calmante casi inmediato sobre los sistemas nervioso y circulatorio. Considerada además un excelente relajante muscular, un baño con toques de tila puede ayudar a recuperarnos después de realizar ejercicio físico.

La tila tiene muy pocos efectos secundarios, y no produce reacción con otros medicamentos conocidos.

Debido a su efecto calmante, también puede beberse como tratamiento complementario a la medicación en los casos de presión arterial alta.

La manzanilla

La manzanilla es una infusión muy conocida en toda Europa y, por lo tanto, fácil de encontrar en farmacias.

Es muy posible que la hayas tomado en más de una ocasión después de haber comido en exceso. Muy concurrida en las sobremesas de los domingos y las grandes fiestas familiares, la manzanilla es un excelente antiespasmódico, lo que permite la relajación de los músculos abdominales, elimina las flatulencias y reduce la inflamación de los órganos del aparato digestivo.

Más allá de su uso ante los dolores de barriga, también tiene efectos ansiolíticos como la valeriana y la tila porque ayuda a que el cuerpo descanse facilitando su reposo.

Nesira Calm

Con plantas adaptógenas. La Rhodiola y el Eleuterococo ayudan a reducir el estrés físico y mental. La Albahaca morada ayuda a resistir el estrés y mantener la vitalidad. El Magnesio y las vitaminas del grupo B ayudan al funcionamiento normal del sistema nervioso.

La rhodiola rosea

Esta planta crece en las regiones más frías del hemisferio norte, desde el Ártico hasta las zonas montañosas de más difícil acceso, como el Himalaya, las Montañas Rocosas o los Alpes.

Comúnmente llamada rodiola, se la considera una planta adaptógaena porque actúa regulando las funciones fisiológicas de nuestro organismo cuando es necesario. Cuando una situación de estrés no prevista desata la producción de cortisol, este tipo de plantas son capaces de ayudarnos en la adaptación a esta nueva situación equilibrando el organismo.

La rodiola ayuda a reducir el estrés físico y mental manteniendo la vitalidad, facilitando el funcionamiento de normal del sistema nervioso y ayudando a disminuir el cansancio y la fatiga.

El triptófano

Aunque no es una planta, debido a sus propiedades, el triptófano ocupa su propio lugar como ansiolítico natural. Tampoco se consume en forma de infusión. Se trata de un aminoácido esencial en la alimentación humana y uno de los veinte incluidos en el código genético.

Este compuesto esencial para la vida está presente en varios alimentos y contribuye a producir mayor cantidad de serotonina, una hormona que equilibra el estado de ánimo.

El triptófano es uno de los aminoácidos incluidos en el código genético.

Los principales alimentos donde podemos encontrar triptófano son:

  • Las carnes blancas como el pavo y el pollo.
  • El pescado azul.
  • La yema de huevo.
  • Frutas como la banana, la piña y las ciruelas.
  • Los frutos secos.
  • Algunas algas, como la espirulina.

Como en el caso de la valeriana, el consumo de alimentos ricos en triptófano ayuda a mejorar la calidad del sueño y alivia los trastornos del estado de ánimo.

Todos estos ansiolíticos naturales tienen una gran variedad de beneficios, como por ejemplo que son fáciles de conseguir, tienen un precio bajo y desprenden un gusto agradable que evita la necesidad de agregar aditivos, como el azúcar, para endulzarlos.

Resulta conveniente incluir estos remedios caseros dentro de nuestro consumo habitual porque no tienen efectos secundarios, aunque es conveniente consultar con el médico de cabecera en caso de duda. Recuerda, además, que el consejo farmacéutico puede ser de gran ayuda para que encuentres los mejores productos.

Resulta conveniente incluir estos remedios caseros dentro de nuestro consumo habitual porque no tienen efectos secundarios, aunque es conveniente consultar con el médico de cabecera en caso de duda. Recuerda, además, que el consejo farmacéutico puede ser de gran ayuda para que encuentres los mejores productos.

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