¿Qué debe contener un botiquín de primeros auxilios en casa?

Los accidentes domésticos son imprevisibles y están a la orden del día, por lo que es importante tomar precauciones y tener preparado un botiquín de primeros auxilios en casa.

Cortes, quemaduras y picaduras de insectos son sólo algunos de los percances que se suelen dar con más frecuencia entre las paredes de una casa. La mayor parte de ellos no tienen consecuencias graves para la salud, pero sí requieren de ciertas atenciones inmediatas.
 
Con instrumental sanitario básico y algunos medicamentos a nuestro alcance tendremos todos los recursos de primera necesidad que nos permitirán ofrecer una respuesta adecuada ante diversas situaciones.  

El botiquín de primeros auxilios: qué es y para qué se utiliza

El botiquín de primeros auxilios contiene el material básico para atender lesiones y emergencias comunes. Debe encontrarse en un lugar accesible, conocido por todos los habitantes de la casa y fuera del alcance de los niños.
 
Con él debemos ser capaces de lavar, curar y cubrir heridas pequeñas o, en caso de necesidad, hacer compresiones para contener hemorragias y realizar inmovilizaciones en caso de fractura. Por otro lado, las heridas profundas, las quemaduras graves o los golpes fuertes que causan dolor intenso deben ser evaluados por un profesional de la salud.
 
Con todo, no debemos confundir un botiquín de primeros auxilios con un dispensario casero. Éste último contiene los medicamentos básicos y de uso habitual como analgésicos o antitérmicos, crema antiinflamatoria, pomada para quemaduras leves, entre otras.

No debemos confundir un botiquín de primeros auxilios con un dispensario casero.

Qué contiene un botiquín de primeros auxilios

Como hemos dicho, el botiquín debe servir para dar una primera respuesta a los percances que sufrimos con más frecuencia en el hogar. Hablamos, sobre todo, de pequeñas heridas o quemaduras.
 
Para ello, necesitaremos:

  •  Antisépticos. Previenen la infección evitando que los gérmenes penetren a través de una herida, como la povidona yodada.
  • Vendas (a poder ser hemostáticas). Permiten cubrir heridas y son útiles para controlar hemorragias.
  • Suero fisiológico. Sirve para limpiar heridas.
  • Gasas esterilizadas. Permiten cubrir heridas y quemaduras.
  • Esparadrapo. Fundamental para asegurar las vendas y las gasas.
  • Tiritas. De diferentes tamaños, sirven para cubrir todo tipo de heridas.
  • Tijeras de puntas redondas. Son útiles para cortar vendas, ropa o lo que sea necesario ante una situación de emergencia.
  • Algodón. Se utiliza con frecuencia para curar y proteger heridas.
  • Pinzas sin dientes. Pueden ser útiles para extraer astillas o cualquier elemento extraño que podamos encontrar en una herida.
  • Guantes de látex. Son fundamentales para proteger al que asiste al herido.
  • Pañuelo rectangular. Puede ser útil para cubrir heridas, quemaduras o improvisar un cabestrillo.
  • Toallitas de alcohol. Deben utilizarse siempre para desinfectar las manos o el material antes de realizar una cura.
  • Listado de teléfonos de urgencias en la zona. Una pequeña tarjeta con los teléfonos de emergencias puede ser muy útil ante una situación de emergencia.

Qué no puede faltar en un dispensario de medicamentos casero

En el botiquín de primeros auxilios no debe de haber medicamentos, ya que en situaciones de emergencia pueden darse accidentes derivados del consumo de medicinas caducadas o contraindicadas para ciertas dolencias.
 
Todas las pastillas y jarabes deben estar organizados y debidamente identificados con su envase original y prospecto dentro de un dispensario, por lo que no debe contener ni pastillas sueltas ni productos no identificados. Y solo deberíamos encontrar las medicinas justas y necesarias como:

  • Medicación habitual. En caso de padecer una enfermedad crónica que requiera el consumo diario de medicamentos, debemos guardarlos allí. Es importante anotar qué tomamos y por qué, la dosis prescrita y la periodicidad. De este modo, en caso de haber un accidente, cualquier familiar puede avisar a los servicios de emergencia e informarles de la medicación que tomamos habitualmente.
  • Analgésicos. Paracetamol e ibuprofeno se toman normalmente para aliviar dolor, fiebre o inflamación.
  • Antihistamínicos. En caso de padecer alergias, es importante tener estos medicamentos a mano para controlar los síntomas.
  • Antigripales. Estos mezclan diferentes principios activos, entre ellos el paracetamol, para controlar los efectos provocados por la gripe o el resfriado.
  • Termómetro. Es importante tener en nuestro dispensario un termómetro que nos permita saber si tenemos fiebre y si debemos tomar un medicamento antitérmico.

Además, el dispensario siempre debe estar al día, es decir, cada seis meses debemos asegurarnos de que sustituimos los medicamentos caducados por otros nuevos y que el instrumental se encuentra en buen estado. Por lo general, se recomienda mantener el dispensario ordenado y con los medicamentos básicos que hemos mencionado. Ni más, ni menos. Acumular medicinas sin conocer su función puede entrañar riesgos.

Se recomienda mantener el dispensario ordenado y con los medicamentos básicos. Acumular medicinas sin conocer su función puede entrañar riesgos.

El botiquín infantil: qué debemos tener

En caso de presencia de niños en casa, debemos tener preparado un botiquín infantil que nos permita tratar las dolencias más comunes en los niños: fiebre, vómitos y diarrea. También debemos estar preparados para atender pequeños accidentes como heridas, torceduras, quemaduras solares leves, etc.
 
Además del material para curas y primeros auxilios que es común en los adultos, en el dispensario deberíamos añadir:

  • Analgésicos-antipiréticos adaptados para niños y siempre atendiendo a las indicaciones del prospecto en cuanto a cantidad a suministrar.
  • Cremas antinflamatorias para golpes.
  • Crema antihistamínica para picaduras de insectos.
  • Pomada para quemaduras o rozaduras.
  • Sueros orales de rehidratación para vómitos y diarrea.

En el caso de los niños, de igual manera que en el caso de los mayores, siempre que los síntomas persistan durante varios días debemos consultar con un pediatra para que defina el diagnóstico y ajuste el tratamiento.

El botiquín de viaje

Y, por último, en caso de que nos vayamos de viaje, también es recomendable disponer de un pequeño botiquín de viaje, con nuestra medicación habitual y algún medicamento de uso común (analgésicos), por si acaso.

El botiquín de viaje también dependerá de a dónde viajemos. Si vamos a una ciudad en la que tendremos farmacias cerca, no es necesario llevar muchas cosas. En cambio, si vamos a un país subdesarrollado o a zonas muy aisladas tendremos que ir más preparados. En estos casos, es importante también consultar a un médico por si fuera necesario ponerse alguna vacuna adicional.

Aún así, de forma general, en el botiquín de viaje siempre debería contener:

  • Protector solar.
  • Repelente de insectos y algún producto para aliviar la picadura.
  • Solución de rehidratación oral.
  • Antidiarreicos.

Siguiendo estas recomendaciones podrás completar tu botiquín o dispensario y estar preparado para cualquier emergencia.

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