Cómo quitar la cera de los oídos correctamente

El exceso de cera en el oído puede acarrear ciertas molestias y complicaciones e, incluso, disminuir tu capacidad auditiva. Es importante, por tanto, entender cómo mantener una correcta higiene en la zona de las orejas para evitar la aparición de tapones.  

¿Por qué se genera cera en los oídos?   

El conducto auditivo externo está cubierto de folículos pilosos y glándulas que producen un aceite denominado cerumen. Este es impermeable al agua, posee anticuerpos y un pH ácido que le permite luchar contra los microorganismos presentes en el oído.  

Las funciones del cerumen son:  

  • Impedir que el polvo, bacterias u otros microorganismos penetren en el oído y causen daños.
  • Evitar que la piel del conducto auditivo se irrite cuando entra agua.
  • Prevenir infecciones.  

Queda evidente que la producción de cera en los oídos es un proceso totalmente natural y necesario.

La producción de cera en los oídos es totalmente natural y necesaria.

En condiciones normales, esta sustancia se elimina por el canal auditivo gracias al movimiento de la mandíbula.  

Sin embargo, este mecanismo a veces puede fallar o darse una producción excesiva que cause molestias o que, incluso, llegue a taponar el conducto. Los síntomas asociados son dolor, pérdida auditiva, zumbidos o picazón.  

Cuando esto ocurre es importante acudir a un profesional de la salud para que pueda emplear los métodos adecuados para extraer el exceso de cerumen sin poner en riesgo el oído interno.  

Precauciones al limpiar los oídos  

En general, los oídos requieren de una limpieza rutinaria. No es necesario hacerlo cada día, pero no debe pasar un mes entero sin prestar atención a esta zona del cuerpo.  

Lo más recomendable, sencillo y seguro es limpiar la oreja y el conducto auditivo externo de forma suave con la ayuda de una toalla después de la ducha. Este sencillo gesto es suficiente para eliminar el exceso de cerumen que se expulsa naturalmente.  

Al contrario de las creencias populares, el bastoncillo “de toda la vida” no es la mejor opción para limpiar los oídos. Al introducirlo en el conducto auditivo empujamos la cera hacia sus profundidades, lo que hace que sea más difícil extraer el cerumen y que empeoren los síntomas.  

El bastoncillo ‘de toda la vida’ no es la mejor opción para limpiar los oídos.

Cabe añadir que otros elementos como pinzas del pelo, tapas de bolígrafo o incluso los dedos tampoco son las herramientas adecuadas para extraer la cera acumulada. No solo la empujan más adentro, sino que además pueden provocar lesiones internas.    

Soluciones de farmacia para eliminar el cerumen de los oídos  

Cuando la acumulación de cerumen empieza a dar problemas, es recomendable acudir a la farmacia en busca de algunos de los productos que existen en el mercado. Entre las opciones disponibles encontramos:  

  • Spray de limpieza con agua de mar. Representa una de las soluciones más cómodas (y económicas), pues zolo hay que aplicar un par de pulverizaciones en cada oído y el exceso se irá eliminando solo.
  • Kit de limpieza. Incluyen jeringa, boquilla, toallas, entre otros productos, que resultan especialmente útiles en niños que presentan mucho cerumen.
  • Suero fisiológico. Se utiliza para ablandar el cerumen antes de extraerlo y hay que aplicarlo durante varios días, siempre y cuando no haya ningún tipo de lesión en la zona.
  • Limpiador con extremo flexible de silicona. Aunque hay que evitar introducir cualquier elemento en el conducto auditivo, existen unos limpiadores especializados que sí se pueden utilizar.  

Remedios caseros para quitar la cera de los oído  

Siempre y cuando no haya una cantidad excesiva de cerumen, es posible recurrir a remedios naturales para eliminarlo.  

  • Solución salina. Ayuda a ablandar la cera para facilitar su eliminación. Solo hay que mezclar media cucharada de sal en media taza de agua tibia. Con un algodón aplicamos unas gotas con la cabeza ladeada para que penetre el líquido y, pasados unos minutos, cambiamos la posición de la cabeza para que drene.
  • Aceite de oliva. También podemos ayudar a que la cera salga más fácilmente con dos o tres gotas de aceite de oliva tibio. Hay que dejarlo penetrar durante 10 minutos y después limpiar el exceso.
  • Aceite de almendras. Tal y como ocurre con el aceite de oliva, el aceite de almendras también ayuda a ablandar la cera acumulada dentro del oído. El procedimiento sería igual que en el caso anterior.  

Estos son algunos de los productos de farmacia o remedios caseros que puedes utilizar para eliminar el exceso de cera de los oídos, además de mantener una correcta higiene frecuente. Con todo, en el caso de detectar un tapón o notar molestias continuadas, no dudes en acudir a un profesional de la salud para evitar posibles daños en el tímpano.

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