¿Chupetes de silicona o látex?

Falta poco para que el bebé nazca y los padres se presentan en la farmacia para comprarle un chupete. De repente, les lanzan la pregunta: ¿látex o silicona? Y ellos que pensaban que iba a ser fácil.

Ante todo, no hay de qué preocuparse: puede comprarse cualquiera de los dos materiales, ya que ambos son aptos para cualquier edad.

Pero antes de elegir, hay que tener presente estos 3 consejos generales sobre los chupetes:

  1. El chupete debe introducirse cuando la lactancia materna ya está establecida, que suele ser un mínimo de 15 días después de nacer.
  2. Hay que elegir chupetes con agujeros para ventilar, ya que reducen la presión de la succión y ayudan al desarrollo de los dientes del pequeño.
  3. Cuando al bebé le salgan dientes, se debe cambiar la forma del chupete para evitar que se le muevan.

Y ahora hay que conocer las características de cada material, para tenerlo en cuenta a la hora de elegir:

Chupetes de látex

El látex es un material natural suave y blando, y su flexibilidad puede darle mayor resistencia cuando empiecen a salir los primeros dientes. Hay que recordarlo cuando ocurra.

El látex retiene los olores y puede tener una apariencia más sucia.

Y aunque es poco habitual, el látex puede provocar sensibilidad o alergias, probablemente debido a antecedentes familiares.

Chupetes de silicona

La silicona es un material artificial transparente y duradero, que los lactantes suelen aceptar mejor que el látex.

No se oscurece, aguanta más tiempo limpio y resiste muy bien las altas temperaturas.

En cambio, comparado con el látex, retiene peor los olores y no permite absorber agua.

Además, su mayor rigidez hace que se rompa con más facilidad que el látex ante los mordiscos del bebé.

Aunque los dos materiales son válidos para cualquier bebé y cada uno puede adaptarse mejor a una tipología de chupete u otra, de forma general se suele recomendar la silicona para el recién nacido, de 0 a 6 meses, y el látex cuando el niño ya tiene dientes, a partir de 6-12 meses.

Infografía comparativa:

Ahora ya están claras las diferencias más importantes entre los chupetes de látex y silicona. Con todo, es necesario repasar unos consejos más.

¿Tetina anatómica o redonda/fisiológica?

La forma anatómica se suele recomendar en los bebés que están siendo amamantados, ya que se adapta mejor al paladar e imita el pecho de la madre. Eso sí, solo tiene una posición y se debe colocar de forma correcta en su boca, además de vigilar que no lo mueva y lo tenga mal colocado.

En cambio, la forma redonda o tetina fisiológica es plana y simétrica, y aunque es menos natural, siempre está bien colocada en la boca del bebé, de manera que no importa si el bebé gira el chupete.

¿Cuándo hay que cambiar de chupete?

Los chupetes no tienen una duración determinada, ya que depende de la frecuencia y de la fuerza a la hora de chupar por parte del bebé. Por esa razón, es importante revisar con regularidad el estado del chupete, para evitar que una rotura del mismo pueda provocar riesgo de asfixia.

¿Qué se debe comprobar? Sobre todo, si hay agujeros o está a punto de romperse, pero también si pierde color o se vuelve pegajoso.

En cualquier caso, el precio de un chupete no suele ser muy caro, por lo que se recomienda reemplazarlo cuando empiece a deteriorarse.

¿Qué dice la pediatría sobre la lactancia y los chupetes?

Los profesionales de pediatría suelen dar unos criterios generales a tener en cuenta a la hora de introducir el chupete.

Así, primero de todo, recomiendan la lactancia materna exclusiva al menos los 6 primeros meses de vida. Pero en caso de una lactancia artificial, es importante usar el chupete.

También debemos recordar que aunque el chupete es una herramienta útil para calmar a nuestro bebé, hay otras formas de hacerlo, como es el contacto con piel o que succione el dedo del padre o la madre.

¿Cómo y cuándo limpiar el chupete?

Tras la compra y antes del primer uso, es aconsejable lavar el chupete con agua y jabón, y enjuagarlo bien. De todos modos, a veces se recomienda hervirlo durante 5 minutos para eliminar posibles restos químicos. Es aconsejable repetir esta rutina incluso cuando el bebé ya lo esté usando.

¿Y si se cae al suelo? Pues hay que ponerlo bajo el grifo con agua caliente y listo.

¿Y si se cae en la calle? Mejor añadir jabón al agua caliente.

Y 2 últimos consejos:

  1. Hay que llevar siempre un chupete de repuesto por si el del bebé se ensucia, rompe o pierde.
  2. Si el chupete es de silicona, se puede lavar en el lavavajillas. Si es de látex, mejor lavarlo a mano.
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