Cómo proteger manos y labios del frío

El frío y la bajada de las temperaturas afectan a nuestro organismo de forma general, reduciendo el flujo sanguíneo y disminuyendo la circulación de la sangre.

En todo caso, las zonas de nuestro cuerpo más expuestas al aire libre son las más perjudicadas, pues precisamente son las más sensibles a las bajas temperaturas y, por tanto, las más afectadas. Hablamos de las manos, los labios, el cuello, el escote y las mejillas.

las zonas de nuestro cuerpo más expuestas al aire libre son las más perjudicadas

Medidas para proteger las manos

Con el frío, las manos se resecan, deshidratan y pueden incluso llegar a descamarse. Para cuidarlas, es importante tener en cuenta estas medidas básicas:

  1. La forma más sencilla para proteger las manos de las bajas temperaturas es utilizar guantes.
  2. Hay que evitar prendas de lana, utilizando ropa de algodón como alternativa, ya que es menos irritante y molesta para la piel, especialmente cuando tenemos las manos secas.
  3. Es importante no lavarse las manos a menudo. Si por razones de trabajo hay que lavárselas frecuentemente, es preferible utilizar guantes y cremas que actúen de barrera, y así evitar un problema frecuente en invierno: la dermatitis de desgaste.
  4. Es mejor utilizar agua tibia para lavarse las manos, ya que el agua caliente provoca que la piel pierda humedad y causa deshidratación cutánea. Después, hay que aclarar bien con agua fría, para cerrar los poros. Y secar con suavidad, sin frotar demasiado, para respetar la epidermis.
  5. Hay que aplicarse cremas de manos hidratantes durante el día y antes de ir a dormir, para evitar grietas y sabañones o perniosis, causados por la vasoconstricción de los capilares por culpa del frío.
  6. Finalmente, es recomendable exfoliar las manos una vez a la semana para ayudar a regenerar la piel y así tenerlas en perfecto estado.
Con el frío, las manos se resecan, deshidratan y pueden incluso llegar a descamarse.

Cómo aplicar la crema de manos

Hay que seguir estos dos sencillos pasos:

  • Aplicar primero una gota en el dorso de la mano.
  • Frotar y masajear alrededor de los dedos y las cutículas.

Por eso, es bueno llevar siempre encima una crema de manos. Así podrá usarse en cualquier sitio y en cualquier momento.

Medidas para proteger los labios

Los labios suelen ser la última zona que protegemos cuando nos exponemos al frío: aunque nos tapamos el cuerpo, siempre acostumbramos a dejar los labios desprotegidos.

Pero los labios son un tipo de piel muy especial, delgada y delicada, que se seca unas diez veces más rápido que el resto de la piel de la cara, por lo que requiere de un cuidado especial. Además, necesita aplicar emolientes, como la vaselina, o cremas hidratantes labiales, varias veces al día.

Los labios son un tipo de piel muy especial, delgada y delicada por lo que requiere de un cuidado especial.

Para mantener la suavidad de los labios y evitar que se pelen, agrieten y resequen, se deben seguir estas recomendaciones:

  1. Se debe evitar lamerse los labios. Aunque es casi un acto reflejo cuando están secos, para humedecerlos, la saliva provoca mayor sequedad. Además, esta contiene unas enzimas para digerir los alimentos que resultan irritantes para los labios, por lo que hay que evitar también morder o arrancar bruscamente las pieles de los labios.
  2. Hay que mantener una buena hidratación. De esta manera se mantiene la humedad y se curan las grietas de este tipo de piel del rostro. Es recomendable utilizar productos con vaselina, aceites esenciales o glicerina. También se debe recordar utilizar protector solar, porque aunque se asocia más al verano, en invierno también debemos protegernos del sol, especialmente si vamos a la montaña.
  3. Se deben evitar bálsamos que contengan productos químicos, ya que pueden dañar, resecar y empeorar los labios.
  4. Si los labios están pelados o descamados, hay que evitar cepillar o frotar, para no provocar grietas o llagas. Es mejor utilizar un bálsamo que calme y sane los labios.
  5. Si aparecen grietas en los labios, hay que tratarlas lo más rápido posible con bálsamos reparadores. De lo contrario, pueden empeorar, infectarse o causar herpes labial.
  6. Es preferible evitar el exceso de calor y los cambios bruscos de temperatura.
  7. Se recomienda realizar una exfoliación suave diaria.
  8. Por la noche, antes de acostarse, hay que aplicar un bálsamo para los labios. De este modo, se protegen, especialmente en personas que duermen con la boca abierta, ya que respirar dentro y fuera de la boca durante ocho horas perjudica los labios. Finalmente, si el aire de casa es demasiado seco, se puede complementar la protección de los labios con un humidificador.
  9. Además, hay que recordar que la principal medida de protección para los labios es utilizar bufandas, pañuelos u otras prendas que los protejan. Y sobre todo, ante cualquier duda o problema, se debe acudir al dermatólogo, que es el médico especialista de la piel, pelo y mucosas.

    Medidas generales para proteger la piel del frío

    Además de cuidar labios y manos, se recomienda seguir estos consejos generales para proteger la piel del frío y de las bajas temperaturas:

    1. Hidratar la piel a diario, especialmente si se tienen problemas como dermatitis atópica, psoriasis, etc. La crema hidratante se debe aplicar tras la ducha, aprovechando la piel húmeda para favorecer su absorción.
    2. Lavarse la cara o el cuerpo con productos suaves y que hayan sido testados dermatológicamente.
    3. Realizar duchas con agua tibia, evitando el agua muy fría o muy caliente. Y no ducharse más de una vez al día, pues de lo contrario provocará una deshidratación de la piel.
    4. Especialmente en la montaña o nieve, hay que utilizar gafas de sol y crema solar con un factor de protección alto, para el rostro y los labios, pues la nieve refleja el 80% de las radiaciones solares.
    5. Hay que mantener una dieta sana y beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día.
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