Complementos alimenticios: ¿sí o no?

Ante el dilema de consumir o no complementos alimenticios no hay una respuesta clara. Dependerá de las circunstancias de cada individuo, de su salud y, sobre todo, de su alimentación. Asimismo, si llevamos una dieta variada y equilibrada, por lo general, nuestro organismo tendrá todo lo que necesita para estar sano. Solo en algunos casos el médico recomendará la complementación.

Como veremos a continuación, es muy importante que aquellas personas que decidan tomar complementos alimenticios lo hagan de una forma responsable, siguiendo los consejos de un profesional sanitario, adquiriéndolos en los canales de distribución fiables, revisando los ingredientes declarados y siempre tomando la cantidad recomendada. De lo contrario, podríamos encontrarnos con consecuencias adversas con consecuencias en nuestra salud.

¿Qué son los complementos alimenticios y para qué se usan?

Los complementos alimenticios son preparados que contienen dosis concentradas de vitaminas, minerales o nutrientes que se comercializan en forma de pastillas, cápsulas o comprimidos.

El principal objetivo de estos productos es complementar una dieta normal y, en ningún caso, sustituir alimentos. Es importante recalcar que una alimentación variada y equilibrada proporciona todo lo que el organismo necesita para su buen funcionamiento y desarrollo. Sin embargo, los complementos pueden aportar nutrientes necesarios en circunstancias particulares en las que se detecte alguna carencia.

¿Qué sustancias pueden estar presentes en estos productos?

Los suplementos alimenticios pueden contener una amplia gama de nutrientes, vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos esenciales y fibra. Sin embargo, la Directiva 2002/46/CE del Parlamento Europeo y el Real Decreto 1487/2009, regulan cuáles son los ingredientes seguros que pueden utilizarse en la fabricación de estos productos. Adicionalmente, reconocen el derecho a comercializar en España complementos alimenticios que contengan otros ingredientes siempre y cuando esté permitida su venta en otro estado miembro de la Unión Europea.

Cómo leer el etiquetado de los complementos alimenticios

La mejor forma para asegurarnos de que un complemento alimenticio es seguro para la salu es consultar su etiquetado. En él debe figurar, de forma obligatoria:

• El nombre del complemento alimenticio.

• El modo de empleo.

• La cantidad de producto recomendada al día.

• La cantidad neta.

• La fecha de caducidad o de duración mínima.

• La denominación de nutrientes o sustancias que caracterizan el producto y su cantidad por dosis recomendada para el consumo diario.

• El número del lote.

• Las condiciones de conservación.

• El nombre o la razón social de la empresa así como su dirección.

• La lista de ingredientes en orden decreciente de peso.

• Las siguientes advertencias:

– No superar la dosis recomendada.

– Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada. – Mantener fuera del alcance de los niños.

– Advertencias de seguridad adicionales (si procede).

Si no aparece toda esta información será mejor buscar una alternativa.

¿Es necesario tomar complementos alimenticios?

Por lo general, tal y como explica la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), si mantenemos una dieta completa y variada, nuestro organismo estará sano, por lo que no será necesario que tomemos complementos alimenticios.

Además, en el caso de detectar alguna carencia, con introducir o aumentar la ingesta de ciertos alimentos podemos solucionar el problema. Por ejemplo, si necesitamos vitamina C podemos tomar más frutas y verduras o, en el caso del omega-3, solo habría que añadir a la dieta dos raciones semanales de pescado azul.

Sin embargo, puede haber circunstancias particulares en las que un médico recomiende la administración de complementos alimenticios. Dos ejemplos muy comunes: la vitamina D ante la falta de exposición solar o el ácido fólico para mujeres embarazadas.

¿Se considera peligroso el consumo de suplementos alimenticios?

Su ingesta no tiene por qué suponer un riesgo para nuestra salud. Sin embargo, es importante seguir los consejos que traslada la AESAN para un consumo seguro de los mismos:

• Reflexionar sobre si realmente necesitamos tomar un complemento alimenticio. Si acostumbramos a comer de todo, seguramente no habrá carencias de nutrientes.

Consultar con un médico antes de consumir complementos alimenticios; especialmente si se padece alguna enfermedad, se está tomando medicación y en el caso de embarazadas, madres lactantes y niños.

• Comprar los complementos en canales de distribución autorizados o en farmacias. Las fuentes desconocidas pueden suponer un riesgo.

• Comprobar si su comercialización es legal en España a través del buscador de la AESAN.

• Recordar que natural no es sinónimo de seguro ni de saludable. Muchas especies vegetales pueden ser perjudiciales para algunas personas o si se ingieren en altas cantidades.

• Respetar las instrucciones de consumo y tomar siempre la dosis recomendada por el fabricante.

No sustituir jamás una comida habitual por una dosis del complemento alimenticio.

Desconfiar de productos “milagrosos” que prometen resultados poco creíbles. Los complementos alimenticios no previenen, tratan o curan enfermedades.

Los complementos alimenticios no previenen, tratan o curan enfermedades.

¿Cuántas personas toman complementos en España?

El consumo de complementos alimenticios está bastante extendido en nuestro país. Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), realizado a más de mil personas entre 18 y 74 años, arroja resultados muy interesantes.

El dato más llamativo es que 4 de cada 10 españoles toma complementos alimenticios sin la supervisión de un profesional. En el 85% de los casos se trata de vitaminas, aunque los minerales (36%) y los ácidos grasos esenciales (35%) también son muy populares.

4 de cada 10 españoles toma complementos alimenticios sin la supervisión de un profesional.

El principal motivo para consumir suplementos es, según la mayoría de los encuestados, tener más energías y reforzar el sistema inmunológico. El 37% afirma haber incrementado su consumo a raíz de la crisis del coronavirus.

En este estudio también se midió el nivel de conocimientos de la población sobre los suplementos alimenticios. Para ello, se realizó un test en el que se planteaban preguntas cómo si la vitamina C es útil para prevenir la Covid-19. Aunque la respuesta es negativa, solo un 25% contestó correctamente. La prueba, por tanto, concluye que el 74% de los encuestados suspende el examen al no ser capaz de responder correctamente a más de 5 preguntas.

Estos datos resultan alarmantes si, como decíamos al principio, tenemos en cuenta que una cuarta parte empezó a tomar complementos sin la supervisión de un médico. El 38% se informó a través de internet y un 28% siguió el consejo de amigos y familiares.

En definitiva, a la hora de tomar complementos alimenticios es importante seguir los consejos de un profesional y adquirirlos en lugares de confianza como una farmacia. Existe mucho desconocimiento sobre este tipo de productos, por lo que debemos evitar guiarnos por los consejos de amigos o anuncios poco fiables en Internet.

La mejor forma de estar sano y sentirse bien es llevar una vida saludable, comer bien y, cuando sea necesario, seguir las pautas que nos indique un profesional de la salud. La receta es muy sencilla y no hace falta tomar atajos.

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