Cómo cuidar la piel mixta

Conocer las características de nuestra piel es algo esencial si queremos darle el mejor cuidado posible y proporcionarle los nutrientes que necesita. Y tan importante como saber qué tipo de piel tenemos es saber cómo tratarla: ¿qué productos cosméticos son los más adecuados para los cuidados de las pieles mixtas? 

Hoy hablamos de las necesidades de la piel más común entre la población y, en ocasiones, la más difícil de cuidar.

La piel mixta es el tipo de piel más común entre la población y de las más difíciles de cuidar.

La complicación surge, frecuentemente, porque solemos confundir la piel mixta con la piel grasa. No es de extrañar, ya que en ambas se produce un exceso de sebo, la grasa que produce la propia piel para protegerse. En el caso de la piel mixta, los brillos suelen localizarse en la zona T -frente, nariz y barbilla- pero se combinan con zonas que quedan totalmente secas, como las mejillas o el contorno de ojos y los labios.

¿Cuál es el error más común en el cuidado de la piel mixta?

Podríamos resumirlo muy rápido en una palabra: desequilibrio. Quienes ponen el foco en tratar la sequedad de determinadas zonas de la piel utilizan cremas grasas que suelen acabar generando problemas de acné.Por el contrario, lo que priorizan el tratamiento de los brillos e imperfecciones con productos específicos para ello, o bien creen erróneamente que estas zonas no necesitan hidratación, también acaban dañando su rostro.

Uno de los consejos para no caer en este común desequilibrio pasa por apostar por el multitasking, una de las últimas tendencias en tratamientos de belleza y que consiste en la utilización de una combinación de varias cremas o productos cosméticos en una misma aplicación; la eficacia se consigue en tanto que se trata cada zona específica del rostro de acuerdo a su necesidad.

Así pues, utilizaremos productos especialmente hidratantes y contra la sequedad en contorno de ojos, labios y mejillas, mientras que apostaremos por cremas también hidratantes pero libres de aceites y/o purificantes para las zonas de frente, nariz y barbilla. Podríamos incluso añadir una tercera opción específica para aportar vitalidad al rostro o bien para rellenar líneas de expresión.

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¿Qué ocurre con otros productos de uso más esporádico como las mascarillas? Veámoslo.

Mascarillas faciales, nunca en exceso

Nutritivas, relajantes, para aportar vitalidad, para reparar la sequedad, no grasas, antiarrugas… La variedad que ofrece el mercado hoy día en cuanto a oferta de mascarillas faciales, que además están muy de moda, puede hacernos caer en la tentación de usarlas con más frecuencia de lo que nuestra piel necesita. No por tener muchas opciones debemos aplicar todas las mascarillas todos los días y no por utilizarlas en exceso tendremos la piel mejor.

La manera más eficaz de sacar partido a los ingredientes y propiedades de cada producto es, de hecho, dosificándolos bien. Si abusamos del uso de mascarillas conseguiremos un efecto rebote, ya que estaremos estimulando las glándulas sebáceas que producen los antiestéticos brillos.

Limpieza diaria, hidratación y productos oil-free

Y llegados a este punto, ¿qué productos utilizamos y qué rutinas debemos seguir si tenemos la piel mixta?

  • Apostar por emulsiones hidratantes y cosméticos con excipientes ligeros es lo más sensato, asegurándonos que en estos predomine el porcentaje de agua sobre el aceite.
  • Escoger opciones oil-free suaves y no agresivas para la piel es dar en el clavo: apuesta por soluciones limpiadoras ligeras, con activos hidratantes y desintoxicantes que regulen el sebo, eliminen impurezas y traten los posibles granitos pero sin resecar la piel de mejillas y ojos.
  • Una buena elección del protector solar también es importante. Si bien se recomienda utilizar este tipo de productos de forma diaria, lo es siempre y cuando se opte por fórmulas fluidas, sin aceites y preferiblemente en textura gel.
  • Exfoliar la piel semanalmente también es necesario, pues de esta forma eliminamos las células muertas y la barrera que puede formarse impidiendo que no penetren los principios activos de los productos que aplicamos.
  • Para quienes se maquillen y tengan la piel mixta encontrar una base que disminuya el brillo y a la vez hidrate y no se desvanezca con el paso de las horas puede ser una tarea complicada. Lo mejor es escoger aquellas que no contengan aceites y que sean fórmulas no comedogénicas; el broche final, polvos matificantes para paliar los brillos.
  • Y el súper consejito del día: lava las brochas con frecuencia, ya que pueden acumularse bacterias, ensuciando tu piel y aumentando la producción de granitos y grasa.

5 tips rápidos para mejorar el cuidado de la piel mixta

A la hora de cuidar de una piel con necesidades complejas como la piel mixta, lo mejor es seguir siempre el consejo experto de tu farmacéutico, quien podrá recomendarte el mejor tipo de productos adaptados a tus necesidades. Además, te recomendamos seguir estos consejos.

  1. Cuidado diario en 3 pasos: limpieza con agua miscelar mañana y noche; tónico purificante para cerrar poros y refrescar la piel y uso de una buena hidratante.
  2. Bebe agua, es fundamental para mantener la piel saludable y evitar la flacidez.
  3. No te laves la cara con agua caliente, ya que puede aumentar la producción de sebo en la zona T y la apertura de poros, ni tampoco con jabón normal, pues resecan demasiado las zonas sensibles.
  4. La piel, al igual que nuestro organismo, necesita descansar. Duerme al menos 8 horas, ¡notarás la diferencia!
  5. Ten en cuenta que los factores exteriores como la contaminación o el tabaco influyen en gran medida en el aspecto de la piel.

Siguiendo estas indicaciones conseguirás lo más complicado en estos casos: disfrutar de una piel hidratada evitando las temidas imperfecciones y granitos en las zonas conflictivas.

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