Autocuidado de cuerpo y mente durante la pandemia

La pandemia está teniendo un impacto enorme en nuestra vida cotidiana. Los efectos físicos, pero especialmente los emocionales, nos acompañarán durante un tiempo, incluso después de que el uso generalizado de las vacunas y de nuevos tratamientos para la COVID-19 hayan surtido efecto.

Aunque parezca que lo peor de la pandemia ya haya pasado y poco a poco estemos recuperando el ritmo anterior a la crisis sanitaria, es natural sentir estrés, soledad y preocupación.

Las siguientes son medidas sencillas de autocuidado que pueden aplicarse en nuestras rutinas diarias y que nos ayudarán a ser más resilientes y a amortiguar los efectos negativos de la COVID-19.

Duerme ocho horas

En primer lugar vamos a prestar atención a nuestra salud física. Un buen descanso es clave para que las funciones esenciales de nuestro cuerpo trabajen correctamente mientras estamos despiertos.

Tal y como recuerda Mareva Gillioz en nuestro blog, mientras dormimos eliminamos los desechos metabólicos de nuestro cerebro, regulamos nuestra temperatura, consolidamos nuestra memoria y activamos nuestro sistema inmunitario.

Implementa unas rutinas de sueño antes de acostarte y asegúrate de que duermes entre siete y ocho horas diarias.

Practica ejercicio

Caminar, subir escaleras, realizar estiramientos o correr 20 Km. No escatimes energía en moverte. Ser activo puede ayudar a reducir la ansiedad, regular las emociones y mejorar el estado de ánimo.

Usar mascarilla o aplicar el gel hidroalcohólico en el gimnasio o justo antes de entrar en la piscina puede resultar molesto o incluso desagradable, pero existen alternativas, como practicar deporte al aire libre, realizar estiramientos en casa o usar aplicaciones para la actividad física que pueden ayudarte a mantenerte activa.

Come saludable

Uno de los pilares de nuestra salud es la alimentación con productos de calidad. Es importante incluir alimentos no industriales e integrales en nuestra cesta de la compra, como por ejemplo los vegetales de hoja verde, las frutas y verduras, los frutos secos, las setas, los huevos y los granos integrales.

Aunque parezca que lo peor de la pandemia ya haya pasado y poco a poco estemos recuperando el ritmo anterior a la crisis sanitaria, es natural sentir estrés, soledad y preocupación.

Evita los alimentos ultraprocesados. No nutren el organismo, más bien pueden inflamarlo y provocar alteraciones en el metabolismo que interfieren en nuestro estado de bienestar general.

Evita el tabaco y el alcohol

Los dos son tóxicos que destruyen poco a poco nuestra salud.

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El tabaco se relaciona directamente con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, como el de pulmón, mientras que el consumo excesivo de alcohol estimula la aparición de la obesidad y alteraciones hepáticas graves como la enfermedad del hígado graso y la cirrosis.

Los tóxicos que se introducen en el cuerpo procedentes de estas dos sustancias desequilibran nuestro organismo, pudiendo provocar alteraciones en el tubo digestivo, lesiones en la boca y la faringe, trastornos esofágicos y alteraciones en la absorción intestinal.

Aléjate de las pantallas

Limita el tiempo que pasas delante de las pantallas del ordenador y el móvil. Cuando te conectas a dispositivos electrónicos corres el riesgo de quedarte enganchado y desconectarte de ti misma.

El uso excesivo de las pantallas puede alejarnos de la realidad y afectar a nuestra vista. Si experimentas ardor, lagrimeo o sensación de ojos rojos es posible que estés pasando demasiado tiempo delante del ordenador, el móvil o el televisor.

Mantén tu rutina habitual

Mientras dure la pandemia y hasta que podamos realizar las actividades que hacíamos antes, es conveniente mantener un horario regular en las actividades esenciales del día a día, como la hora de acostarse y levantarse, el cepillado de los dientes, horarios de trabajo y estudio e incluso la hora de la ducha.

La principal función de las rutinas es que nos ayudan a organizar la vida y evitar que se vuelva excesivamente caótica. Actúan como reguladores emocionales y psicológicos y no en vano los especialistas en salud mental recomiendan mantener un cierto grado de rutinas incluso cuando nos vamos de vacaciones.

Disfruta de tu tiempo libre

La separación entre tiempo de trabajo y tiempo libre es esencial para mantener un óptimo estado de ánimo y cuidar nuestra salud mental.

Existen diferentes maneras de pasar el tiempo libre y de entre todas ellas, el contacto con la naturaleza es esencial para equilibrar nuestro organismo. La luz del sol beneficia nuestro estado de ánimo porque promueve la síntesis de la serotonina, una sustancia relacionada con el bienestar.

Más allá de tomar el sol al aire libre, puedes dedicar tu tiempo fuera del horario laboral a una gran variedad de actividades, como leer un libro o disfrutar de una conversación con tus amigas.

Estas propuestas son sencillas estrategias de autocuidado para transitar el tiempo que resta de pandemia hasta recuperar la normalidad.

Si deseas más información, recuerda que puedes preguntar por diferentes soluciones en tu farmacia más cercana. ¿Sabías que el consejo farmacéutico puede serte muy útil para encontrar los mejores productos? En caso de duda, es conveniente hablar directamente con tu médico de cabecera para explorar todas las posibilidades.

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